viernes, 8 de mayo de 2009

Necronomicón


El Necronomicón es un grimorio ficticio (libro mágico), ideado en sus obras por el escritor estadounidense Howard Phillips Lovecraft, uno de los maestros de la literatura de terror y ciencia ficción.

La etimología de Necronomicón es más transparente de lo que suele creerse. Aunque la forma no está testimoniada en griego antiguo, se trata de una construcción analógica para adjetivos comunes como ἀστρονομικός (astronómico), o οἰκονομικός (económico). Estos adjetivos están formados por tres elementos: Un lexema (ἀστρο-, οἰκο-, νεκρο-) + el lexema νόμος ('ley, administración') + el sufijo -ικος, sin significado, que sirve para formar adjetivos. Así pues, astronómico significa etimológicamente "relativo a la ley u ordenación de los astros"; el neologismo necronómico sería "relativo a la ley (o las leyes) de los muertos".

Cuando estos adjetivos se ponen en neutro singular (ἀστρονομικόν) o plural (ἀστρονομικά), adquieren un valor genérico: en el ejemplo, "lo relativo a los astros", "las cosas relativas a la ordenación de los astros". La estructura de Astronómicon o Astronómica libro del poeta latino Marcus Manilius (s. I d. C.) a menudo se utilizaría para dar título a los libros.

Necronomicón, neutro singular, es por tanto "(el libro que contiene) lo relativo a la (s) ley (es) de los muertos".

En una carta de 1937 dirigida a Harry O. Fischer Lovecraft revela que el título del libro se le ocurrió durante un sueño.[1] Una vez despierto, hizo su propia interpretación de la etimología: a su juicio significaba «Imagen de la Ley de los Muertos», pues en el último elemento (-icon) quiso ver la palabra griega εἰκών (latín icon)

Descripción

Según H.P. Lovecraft, el arte oscuro de sus obras está vivo en un libro de saberes arcanos y magia ritual cuya sola lectura provoca la locura y la muerte. Pueden hallarse en él fórmulas olvidadas que permiten contactar con unas entidades sobrenaturales de un inmenso poder. También incluye una gran cantidad de rituales para despertar de su sueño eterno a los antiguos, quienes desean recuperar lo que alguna vez fue suyo.

I-42-Cuenta las grandezas de los Primigenios y sus legiones; y el esplendor de los Dioses.
II-19-Habla sobre lo acontecido en el año de la muerte y el temido Nyarlathotep.
III-36-Narra acerca de la magia, de sus rituales, y secretos.
IV-Aquí se describe lo escrito en el Libro del Destino, que anuncia lo que sucederá en la sagrada Orden.

Quizás la cita más famosa que se desprende del Necronomicón en la narrativa de Lovecraft sea:

«Que no está muerto lo que yace eternamente, y en los eones por venir aún la muerte puede morir».

El Necronomicón aparece en gran parte de los escritos de Lovecraft, que cita también otros libros de magia, como De vermis mysteriis (que se traduce del latín como "Sobre los misterios del gusano") y Le culte des goules (que en francés quiere decir "El culto de los gules"), atribuido al Conde D'Erlette (un guiño a August Derleth, miembro del "Círculo de Lovecraft"). Otros de los libros, reales o no, que aparecen en las ficciones de Lovecraft son: los fragmentos o manuscritos pnakóticos; Image du Monde, de Gauthier de Metz y "El gran dios Pan" de Arthur Machen.

Orígenes

En 1927, Lovecraft escribió una seudo historia del Necronomicón que fue publicada en 1938, tras su muerte, como Una historia del Necronomicón.[3]

Según esta obra, el libro fue escrito con el título de Kitah Al-Azif (en árabe: "el rumor de los insectos por la noche", rumor que en el folclore arábigo se atribuye a demonios como los djins y gules) alrededor del año 738 d.C. por el poeta árabe Abdul Al-Hazred (cuyo nombre original podría haber sido Abdala Zahr-ad-Din, o Siervo-de-Dios-Flor-de-la-Fe), de Saná (Yemen). Se dice que Alhazred murió a plena luz del día devorado por una bestia invisible delante de numerosos testigos, o que fue arrastrado por un remolino hacia el cielo.

Lovecraft abunda en datos para hacer verosímil la existencia del libro. Por ejemplo cita como uno de sus compiladores a Ibn Khallikan, erudito iraní o árabe que existió realmente.

También cuenta que hacia el año 950 fue traducido al griego por Theodorus Philetas y adoptó el título actual griego: Necronomicón. y que comenzó a tener una rápida difusión entre los filósofos y hombres de ciencia de la Baja Edad Media. Sin embargo, los horrendos sucesos producidos en torno al mismo hicieron que la Iglesia Católica lo condenara en el año 1050. En el año 1228 Olaus Wormius tradujo el libro al latín, en la que es la versión más famosa, pues (siempre según la ficción lovecraftiana) aún quedan algunos ejemplares de ella, mientras que los originales árabe y griego se han perdido (o al menos eso es lo que se cree).

Ficción verosímil
Ahora sobre "los libros terribles y prohibidos", me fuerzan decir que la mayoría de ellos son puramente imaginarios. Nunca existió ningún Abdul Alhazred o el "Necronomicón", porque inventé estos nombres yo mismo. Roberto Bloch fue ideado por Ludvig Prinn y su De Vermis Mysteriis, mientras que el Libro de Eibon es una invención de Clark Ashton Smith. Roberto E. Howard es una respuesta a Friedrich von Junzt y su Unaussprechlichen Kulten.... en cuanto a libros escritos en serio sobre temas oscuros, ocultos, y supernaturales - en realidad no son muchos. Esto se debe a que es más divertido inventar trabajos míticos como el Necronomicon y el Libro de Eibon.

De hecho, el famoso árabe loco Abdul Alhazred no es más que un apodo que él mismo se puso en la infancia, inspirado en la reciente lectura de Las mil y una noches (Alhazred = all has read, el que lo ha leído todo).

Lovecraft logró hacer un excelente engaño al dar presuntos datos respecto al Necronomicón. Por ejemplo, señalaba que quedaban muy pocos ejemplares de tal libro "prohibido" y "peligroso". En el cuento "El horror de Dunwich" se ubican ejemplares en la Universidad de Buenos Aires, en la Biblioteca de Widener de Harvard, la Biblioteca Nacional de París, en el Museo Británico y en la inexistente Universidad de Miskatonic en la ciudad de Arkham (que aparece repetidamente en los cuentos de Lovecraft). Tanto es así que muchos creen efectivamente en la existencia de tal libro y se han dado casos de sujetos estafados al comprar los supuestos "originales" del Necronomicón.

Sin lugar a dudas, este libro tiene la fama de dar pie a las más grandes confusiones. Se pueden encontrar páginas en internet que pretenden desvelar sus misterios y hasta lugares donde se ofrece a la venta. Es frecuente que se cometan estafas, ofreciendo "ejemplares del Necronomicón" réplicas de grimorios medievales.

August Derleth cuenta en su artículo "The Making of a Hoax" cómo en la publicación "Antiquarian Bookman" aparece un anuncio, en 1962, que dice:

Alhazred, Abdul. Necronomicón, España 1647. Encuadernado en piel algo arañada descolorida, por lo demás buen estado. Numerosísimos grabaditos madera signos y símbolos místicos. Parece tratado (en latín) de Magia Ceremonial. Ex libris. Sello en guardas indica procede de Biblioteca Universidad Miskatonic. Mejor postor.

En el mismo artículo se cuenta que una vez un estudiante gastó la broma de incluir su ficha en el registro de la Biblioteca General de la Universidad de California, en la sección BL 430, dedicada a las religiones primitivas.[4] Así el Necronomicón fue pedido insistentemente (incluso por profesores). Se dice que Jorge Luis Borges creó una ficha sobre el mismo en la Biblioteca Nacional de Argentina, así como que en el catálogo de la Biblioteca de Santander (España) aparecía también una versión latina del libro.

Numerosos escritores y artistas han intentado hacer realidad esta ficción, con lo que se han publicado muchos libros con este título. Normalmente se procura mantener el misterio y en el mismo libro no se incluyen aclaraciones explicando que es falso. Algunos de estos necronomicones son simples listados de los primigenios más conocidos, junto a símbolos y oraciones sin significado imitando burdamente el estilo de Lovecraft, pero existen también algunos muy cuidados, valiosos y dignos de colección. Por problemas de derechos de autor, algunos de ellos no contienen las frases que Lovecraft inventó como citas del Necronomicón en sus relatos.

El extraordinario dibujante H. R. Giger publicó una recopilación de sus dibujos bajo el título Giger's Necronomicon, en dos volúmenes, en una edición muy cuidada pensada para coleccionistas (encuadernados en piel negra, 666 ejemplares, con un holograma escondido). La editorial española La factoría de ideas ha publicado también con este título un libro de relatos escritos por seguidores de Lovecraft. Cabe destacar el necronomicón de Donald Tyson (publicado en 2004 por Edaf), escrito como la biografía en primera persona de Abdul Alhazred, siguiendo el estilo literario de los escritores árabes, y que recoge y explica todos los mitos y ciudades que aparecen en los relatos de Lovecraft, incluyendo la explicación del origen del mundo con el estilo trágico de Lovecraft.

Referencias cinematográficas

La Novena Puerta: en la película La Novena Puerta, de Roman Polanski y protagonizada por Johnny Depp, el libro que en la película aparece "De Umbrarum Regni Novem Portis" está supuestamente inspirado en el Necronomicón, y también se afirma que el Demonio es el autor del Necronomicón. La película esta basada en la novela del escritor español, Arturo Pérez-Reverte, titulada "El club Dumas".

The Evil Dead una cinta de terror (humor negro), dirigida por Sam Raimi y protagonizada por el actor Bruce Campbell. La trama se desarrolla con unos jóvenes que encuentran un extraño libro, que resulta ser el "Libro de los Muertos" y que está encuadernado en piel humana, escrito con sangre y sus páginas contienen fórmulas y rituales para devolver a la vida una serie de entidades malignas. En las secuelas de la película: Terroríficamente Muertos y El Ejército de las Tinieblas sigue teniendo gran relevancia el Necronomicón.

Necronomicón: La película consta de varias historias cortas inspiradas en el universo de Lovecraft, donde los relatos son leídos del propio libro.


No hay comentarios: